Bono de acumulación

Un bono de acumulación es un tipo de valor de renta fija que difiere los pagos periódicos de intereses, generalmente hasta la fecha de vencimiento del bono. A diferencia de los bonos estándar que proporcionan pagos de cupones regulares a los inversores, un bono de acumulación añade los intereses devengados en cada periodo al saldo principal del bono. Este proceso provoca que el principal crezca con el tiempo, aplicándose los cálculos de intereses posteriores sobre este importe creciente.

Estos bonos funcionan acumulando intereses que finalmente se pagan junto con el principal en una fecha posterior. Debido a que no proporcionan flujo de caja durante la vida de la inversión, a menudo se venden con un descuento significativo sobre su valor nominal. Aunque los inversores no reciben pagos en efectivo hasta el vencimiento, generalmente están obligados a declarar los intereses imputados como ingresos imponibles anualmente, dependiendo de las normativas fiscales locales.

Por ejemplo, un inversor podría comprar un bono corporativo de acumulación a largo plazo con un vencimiento a veinte años. Durante esas dos décadas, el tenedor del bono no recibe pagos de intereses en efectivo. En su lugar, los intereses se acumulan y capitalizan sobre el principal. Al final del plazo, el inversor recibe una suma global que representa la inversión original más todos los intereses capitalizados que se acumularon durante la vida del bono.

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