Una copia de seguridad (o backup) es una réplica de datos informáticos que se almacena en un lugar distinto para poder restaurar la información original tras un evento de pérdida de datos. Este proceso implica duplicar archivos, imágenes de sistema o configuraciones para garantizar que la información permanezca protegida frente a fallos de hardware, eliminaciones accidentales u otros problemas técnicos imprevistos.
Para realizar una copia de seguridad, los usuarios suelen copiar los datos desde su dispositivo principal a un medio de almacenamiento secundario. Los métodos comunes incluyen el uso de discos duros externos, dispositivos de almacenamiento conectado en red (NAS) o servicios remotos basados en la nube. Muchos sistemas operativos ofrecen herramientas integradas para automatizar este proceso, mientras que el software especializado puede gestionar tareas más complejas, como actualizaciones incrementales o almacenamiento cifrado para información sensible.
Por ejemplo, un usuario de Mac puede utilizar la función integrada Time Machine para guardar los datos del sistema en un disco duro externo, mientras que un usuario de smartphone puede recurrir a servicios en la nube como iCloud o Google Drive para sincronizar fotos y archivos. Al mantener estas copias, los particulares y las empresas pueden recuperar sus activos digitales rápidamente si su dispositivo principal queda inaccesible o resulta dañado.