La barratería es un término legal que describe el acto de instigar o fomentar intencionalmente demandas sin fundamento con el propósito de obtener lucro personal o acosar. En el contexto del derecho anglosajón (common law), implica un patrón de litigios persistentes y repetidos que carecen de una base legítima. Esta práctica se considera ilegal en todos los estados de EE. UU. y se percibe como una violación ética grave dentro de la profesión jurídica.
Este comportamiento funciona mediante la captación activa de clientes, a menudo dirigiéndose a personas vulnerables en lugares de desastres u hospitales para generar negocio jurídico. Al fabricar casos o incitar a individuos a demandar a otros, el perpetrador busca extraer ganancias financieras de los procedimientos legales resultantes. Debido a que estas acciones socavan la integridad del sistema judicial, están estrictamente prohibidas por la ley.
Un ejemplo de barratería ocurre cuando un abogado busca proactivamente a víctimas de un accidente para convencerlas de presentar una demanda, incluso si el reclamo carece de mérito o la víctima no tiene deseo de emprender acciones legales. Si un abogado es declarado culpable de tal conducta, enfrenta consecuencias severas, que incluyen multas significativas, posible encarcelamiento y la revocación permanente de su licencia para ejercer la abogacía.