El "batting average" (promedio de bateo) es una métrica estadística utilizada en finanzas para evaluar la capacidad de un gestor de inversiones para cumplir o superar sistemáticamente los rendimientos de un índice de referencia específico. Tomado de la terminología del béisbol, esta medida ofrece una forma sencilla de determinar si un gestor está ganando o perdiendo sus apuestas de inversión durante un periodo de tiempo determinado.
Para calcular esta cifra, se divide el número de periodos en los que el gestor superó al índice de referencia por el número total de periodos medidos, y luego se multiplica por 100. Una puntuación del 100 por ciento indica que el gestor superó al índice en todos y cada uno de los periodos, mientras que una puntuación del 0 por ciento significa que nunca superó al índice de referencia. Por lo general, un "batting average" más alto se considera un signo de mejor rendimiento.
Aunque es útil para seguir la dirección, esta métrica tiene limitaciones notables. No tiene en cuenta el nivel de riesgo asumido para lograr esos rendimientos, ni mide la magnitud del rendimiento superior. Por ejemplo, un gestor podría superar a un índice de referencia por un margen mínimo durante varios meses, pero sufrir una pérdida significativa en el mes siguiente, lo cual no quedaría totalmente reflejado en el "batting average".