Un mercado bajista (bear market) es un entorno financiero caracterizado por un periodo sostenido de caída en los precios de los activos. Por lo general, se identifica cuando el valor de un índice bursátil o de un valor individual cae al menos un 20 por ciento desde su máximo reciente. Esta tendencia a la baja suele ir acompañada de un pesimismo generalizado entre los inversores y un debilitamiento de la economía, a medida que los participantes del mercado se vuelven cada vez más reacios al riesgo.
Estos mercados funcionan a través de un ciclo de disminución de la confianza, donde los inversores venden sus valores para evitar mayores pérdidas, lo que a su vez impulsa los precios aún más a la baja. Esta fase puede persistir durante meses o incluso años, reflejando un cambio más amplio en el sentimiento del mercado, donde el apetito por la especulación es reemplazado por el deseo de preservar el capital. A diferencia de un mercado alcista (bull market), que representa un periodo de crecimiento y optimismo, un mercado bajista señala una contracción en la actividad del mercado.
Por ejemplo, si el índice S&P 500 experimenta una caída significativa del 20 por ciento o más desde su máximo anterior, se considera oficialmente que está en un mercado bajista. Aunque estos periodos pueden ser estresantes para los inversores, los expertos financieros a menudo sugieren que vender durante estas recesiones puede hacer que los individuos pierdan ganancias potenciales cuando el mercado finalmente se recupere y comience su siguiente ciclo ascendente.