Un postor es una persona u organización que ofrece comprar un activo a un vendedor a un precio específico. Los postores son fundamentales para el funcionamiento de un mercado, ya que su disposición a pagar ayuda a señalar el nivel de demanda de un artículo en particular. Cuando la demanda es alta, a menudo se anima a más vendedores a entrar en el mercado, lo que puede influir en el precio final de los bienes o servicios.
Los postores suelen participar en subastas o transacciones competitivas donde utilizan diversas estrategias para asegurar un activo. En las pujas dinámicas o cronometradas, un participante establece un precio máximo que está dispuesto a pagar y un sistema automatizado realiza pujas en su nombre para mantener su ventaja o cumplir con los requisitos de reserva. Otros métodos incluyen la puja única, donde el ganador se determina por el monto de la puja más distintivo en lugar del precio más alto.
Por ejemplo, en una subasta estándar, varias partes compiten por comprar un artículo y el vendedor suele adjudicar el activo a la persona que ofrece la cantidad más alta. En escenarios más complejos, como las fusiones corporativas, las empresas actúan como postores al negociar el precio que están dispuestas a pagar para adquirir otro negocio. Independientemente del entorno, el postor desempeña un papel central en el establecimiento del valor de mercado a través de su participación activa.