Una tasa combinada es un tipo de interés o comisión de servicio único que representa el promedio matemático de dos o más tasas diferentes. En el ámbito financiero, se utiliza comúnmente al refinanciar una deuda para combinar el saldo de un préstamo existente con un nuevo importe adicional. Al promediar la tasa de interés anterior, más baja, con la tasa de mercado actual, más alta, los prestamistas pueden ofrecer un coste intermedio que resulta más atractivo que contratar un préstamo totalmente nuevo al precio de mercado vigente.
Para calcular una tasa combinada, se debe determinar el promedio ponderado de las tasas involucradas en función del saldo total de cada porción. Este proceso es utilizado frecuentemente por los bancos para retener a clientes solventes que necesitan capital adicional pero desean evitar el impacto total del aumento de los tipos de interés. Proporciona una forma de gestionar las obligaciones de deuda al suavizar el coste total de los intereses en toda la cartera de préstamos.
En los servicios profesionales, una tarifa combinada funciona de manera similar al promediar las tarifas de facturación por hora de varios miembros del equipo con diferentes niveles de antigüedad. En lugar de cobrar importes distintos por cada persona, la firma aplica una tarifa uniforme a todos los servicios. Este enfoque simplifica el proceso de facturación para los clientes, garantiza una fijación de precios transparente y permite a la firma asignar personal a los proyectos basándose en la experiencia en lugar de en el coste.