Un cazador de gangas (bottom fisher) es un inversor que busca activamente oportunidades de inversión entre activos que han experimentado una caída significativa y reciente en su precio. Estos inversores operan bajo la premisa de que la actual recesión del mercado es una fluctuación temporal o una reacción emocional exagerada ante noticias negativas, y anticipan que el activo recuperará eventualmente su valor.
Para tener éxito, los cazadores de gangas deben realizar una investigación exhaustiva o apoyarse en patrones técnicos y estadísticos sólidos para distinguir entre una verdadera oportunidad y un activo que seguirá cayendo. Al comprar estos activos en declive, buscan capitalizar el pánico de otros vendedores que están liquidando sus posiciones a precios bajos. Esta estrategia requiere paciencia y un enfoque disciplinado para identificar cuándo un valor ha alcanzado realmente su suelo.
En la práctica, este enfoque puede aplicarse a acciones individuales o a indicadores de mercado más amplios. Por ejemplo, algunos inversores utilizan indicadores de impulso específicos, como el "Bottom Fisher" de Pring, para identificar posibles suelos de mercado mediante el análisis del comportamiento de diversos grupos de acciones. Al identificar estos puntos de inflexión, el inversor espera adquirir activos en un punto de entrada favorable antes de que comience una recuperación general del mercado.