Un soborno es dinero, bienes o cualquier otra contraprestación valiosa ofrecida o entregada a un individuo para influir en su comportamiento o persuadirlo de realizar una acción específica. Aunque el término a veces puede describir un incentivo benigno utilizado para fomentar la cooperación, se asocia con mayor frecuencia a actividades deshonestas, corruptas o ilegales en las que se paga a alguien para que actúe en contra de sus deberes u obligaciones profesionales.
En la práctica, el soborno funciona creando un incentivo transaccional que anima a una persona a eludir las normas o a tomar decisiones a favor de quien proporciona la recompensa. Este proceso se describe a menudo como "untar la mano", ya que implica ofrecer un señuelo para inducir un resultado específico que no habría ocurrido de otro modo. El acto de ofrecer o aceptar dicho pago suele tener como objetivo corromper la integridad de un funcionario público, un atleta o un empleado.
Por ejemplo, un automovilista podría ofrecer un soborno a un agente de policía para evitar una multa de tráfico, o un empresario podría proporcionar dinero a un funcionario público para asegurar una decisión favorable. En el ámbito laboral, una persona podría ser presionada para aceptar un soborno con el fin de ignorar una mala conducta o proporcionar una ventaja injusta. Dado que estas acciones suelen socavar la equidad y la legalidad, están estrictamente prohibidas en la mayoría de los entornos profesionales y gubernamentales.