El Banco de Desarrollo del Caribe es una institución financiera multilateral establecida en 1970 para promover el crecimiento económico sostenible y el desarrollo en toda la región del Caribe. Con sede en Barbados, la organización presta servicios a 28 países miembros, incluidos miembros prestatarios regionales y socios no regionales, con el objetivo principal de reducir la desigualdad y la pobreza extrema.
Para lograr sus objetivos, el banco proporciona apoyo financiero a través de préstamos y subvenciones para diversos proyectos regionales. Si bien financia principalmente iniciativas para gobiernos y entidades del sector público, las instituciones del sector privado dentro de los estados miembros también pueden solicitar asistencia. Más allá de la financiación directa, el banco ofrece servicios de investigación y asesoramiento experto sobre políticas económicas para ayudar a las naciones miembros a fortalecer su estabilidad financiera.
La institución se centra en diversos sectores para fomentar el progreso regional, tales como programas empresariales agrícolas y sistemas de gestión de seguridad alimentaria. Al apoyar estas áreas críticas, el banco tiene como objetivo mejorar los resultados sociales y la infraestructura a largo plazo. Aproximadamente el 55 por ciento del capital social del banco está en manos de sus miembros prestatarios, lo que garantiza que la institución permanezca profundamente arraigada en las necesidades de la comunidad caribeña.