El arbitraje de efectivo y acarreo es una estrategia de negociación neutral al mercado que busca obtener beneficios de las discrepancias de precios entre un activo en el mercado al contado y su contrato de futuros correspondiente. Se basa en una condición de mercado conocida como contango, donde el precio de un contrato de futuros es superior al precio al contado actual del activo subyacente.
Para ejecutar esta estrategia, un operador compra simultáneamente el activo en el mercado al contado y vende un contrato de futuros por el mismo activo. Al mantener el activo físico hasta que venza el contrato de futuros, el operador asegura una ganancia igual a la diferencia entre el precio de futuros y el costo total de adquisición y mantenimiento del activo. Estos gastos de mantenimiento, conocidos como costos de acarreo (carrying costs), suelen incluir tarifas de almacenamiento, seguros e intereses de financiación.
Por ejemplo, si una materia prima cotiza a un precio al contado inferior a su precio de entrega futura, un operador compra los bienes físicos y vende el contrato de futuros. Al vencimiento, el operador entrega el activo para cumplir con la obligación del contrato de futuros. El beneficio se materializa una vez que se cobra el precio de futuros y se deducen todos los costos de acarreo incurridos durante el período de tenencia de los ingresos totales.