La seguridad en la nube es una rama especializada de la ciberseguridad centrada en la protección de datos, aplicaciones e infraestructura alojados en plataformas de computación en la nube. Abarca una serie de políticas, tecnologías y mejores prácticas automatizadas diseñadas para prevenir el acceso no autorizado, la filtración de datos y la eliminación de información, garantizando al mismo tiempo que los activos digitales permanezcan disponibles para los usuarios autorizados.
Esta protección funciona mediante la implementación de defensas por capas, como firewalls, cifrado, tokenización y redes privadas virtuales. Las organizaciones también utilizan herramientas de monitoreo continuo para mapear recursos e identidades, lo que ayuda a identificar configuraciones débiles o servicios expuestos que podrían derivar en brechas de seguridad. Al mantener estos controles, las empresas pueden asegurar el cumplimiento de las normas regulatorias para información sensible, como registros médicos o datos financieros.
Por ejemplo, una empresa podría utilizar la seguridad en la nube para prevenir el secuestro de cuentas o el acceso inseguro a las API mediante la realización de pruebas de penetración periódicas y auditorías de terceros. Si un sistema detecta una amenaza potencial, como una clave secreta expuesta vinculada a un rol de altos privilegios, los protocolos de seguridad automatizados pueden alertar a los administradores para que corrijan la vulnerabilidad antes de que un atacante pueda explotarla, manteniendo así la confianza del cliente y la continuidad operativa.