Las materias primas (commodities) son bienes básicos o productos agrícolas que sirven como componentes fundamentales para la producción de otros bienes y servicios. Estos elementos son generalmente intercambiables, lo que significa que una unidad de una materia prima específica de un productor es esencialmente igual a la de otro. Se clasifican en materias primas duras, como la energía y los metales, y materias primas blandas, que suelen incluir productos agrícolas como el trigo o el ganado.
Estos bienes se negocian en mercados globales donde deben cumplir con estándares de calidad específicos, conocidos como grados básicos, para garantizar la uniformidad. Aunque pueden comprarse y venderse directamente en el mercado al contado para entrega inmediata, el comercio moderno utiliza frecuentemente valores derivados como futuros y opciones. Estos instrumentos financieros permiten a los participantes del mercado negociar grandes volúmenes de materias primas sin necesidad de manipular o almacenar los productos físicos.
Los inversores suelen incorporar estos activos en sus carteras como una cobertura estratégica contra la inflación, ya que sus precios pueden aumentar cuando el poder adquisitivo de la moneda disminuye. Debido a que son insumos esenciales para la fabricación y la energía, su valor de mercado está fuertemente influenciado por la dinámica global de oferta y demanda, incluyendo cambios económicos, desastres naturales y la evolución del sentimiento de los inversores.