"Deadbeat" es un término coloquial utilizado en la industria de las tarjetas de crédito para describir a un titular que paga la totalidad del saldo de su estado de cuenta a tiempo cada mes. Al liquidar constantemente su deuda antes de que finalice el ciclo de facturación, estas personas evitan acumular cargos por intereses y comisiones por pago atrasado. También se les conoce frecuentemente como "nonrevolvers" o "transactors", ya que no arrastran un saldo de un mes a otro.
Estos clientes utilizan las tarjetas de crédito principalmente por la conveniencia, la seguridad y las protecciones al consumidor que ofrecen, en lugar de como una fuente de financiamiento a largo plazo. Si bien los emisores de tarjetas de crédito obtienen ingresos significativos de los intereses pagados por los clientes que mantienen saldos, siguen obteniendo beneficios de los "deadbeats" a través de las comisiones por transacción. Cada vez que se realiza una compra, el comercio paga un porcentaje del importe de la transacción a la red de la tarjeta y al emisor, lo que garantiza que la empresa siga siendo rentable incluso cuando el usuario no paga intereses.
Por ejemplo, si un usuario carga dos mil dólares a su tarjeta y paga el monto total antes de la fecha de vencimiento, evita pagar tasas de interés que podrían oscilar entre el diez y el treinta por ciento. La compañía de tarjetas de crédito sigue ganando dinero porque el comercio paga una comisión de procesamiento por esa transacción. Además, debido a que estos usuarios suelen utilizar tarjetas con programas de recompensas, pueden obtener efectivamente devoluciones de efectivo o puntos por sus gastos, lo que les permite beneficiarse financieramente del uso de su tarjeta de crédito.