Logotipo de la empresa Headway

Derivados

Los derivados son instrumentos financieros que no poseen un valor independiente. En su lugar, su valor se deriva del rendimiento o del precio de un activo subyacente, como materias primas, divisas o acciones. Estos contratos permiten a los participantes del mercado negociar riesgos financieros específicos de forma independiente en el mercado.

Estos instrumentos funcionan vinculando un contrato a un indicador financiero o activo específico. Los tipos comunes incluyen futuros y opciones, que se negocian frecuentemente en bolsas. Dado que a menudo son juegos de suma cero, la ganancia de una parte suele ser la pérdida de otra. Se utilizan para diversos fines, como la cobertura contra posibles pérdidas, la especulación sobre movimientos futuros de precios o la identificación de oportunidades de arbitraje.

Por ejemplo, un operador podría utilizar un derivado para capitalizar las discrepancias de precios entre el contrato y el precio de mercado de la acción subyacente. Si bien estas herramientas ofrecen un apalancamiento significativo, también conllevan un riesgo sustancial. Si un operador especula incorrectamente, el potencial de pérdida es alto e incluso puede superar la inversión inicial, por lo que es esencial que los inversores comprendan completamente los mecanismos antes de participar.

Compartir artículo: