Una orden discrecional es un tipo específico de instrucción bursátil que otorga a un corredor o profesional financiero la autoridad para ejercer su criterio en relación con la ejecución de una transacción. Al proporcionar este margen de maniobra, el inversor permite que el corredor ajuste detalles como el momento o el precio de la operación basándose en las condiciones actuales del mercado y la liquidez, en lugar de requerir una aprobación explícita para cada ajuste menor.
Estas órdenes funcionan añadiendo un componente discrecional a los tipos de órdenes estándar, como las órdenes limitadas o las órdenes de stop-loss. Cuando un inversor añade un importe discrecional a su instrucción, el corredor tiene permitido desviarse del límite de precio original dentro de ese rango especificado. Esta flexibilidad está diseñada para mejorar la probabilidad general de que la orden se ejecute con éxito, manteniendo al mismo tiempo las restricciones definidas por el inversor.
Por ejemplo, si un inversor coloca una orden de compra limitada a 20 dólares con un importe discrecional de 10 centavos, el corredor está autorizado a ejecutar la operación a cualquier precio entre 20 y 20,10 dólares. Del mismo modo, para una orden de venta a 24 dólares con un importe discrecional de 10 centavos, el corredor podría ejecutar la venta a 23,90 dólares o más. Este mecanismo ayuda al corredor a buscar la mejor ejecución posible para el cliente sin necesidad de una comunicación constante.