La rentabilidad por dividendo es un ratio financiero que representa el pago anual de dividendos de una empresa como porcentaje de su precio actual por acción. Sirve como una métrica clave para que los inversores evalúen el retorno de la inversión generado específicamente a partir de los pagos de dividendos en relación con el coste de adquisición de la acción.
Para calcular esta cifra, se divide el total de dividendos anuales pagados por acción entre el precio de mercado actual de la acción. Existen dos variantes comunes utilizadas en el análisis. La rentabilidad por dividendo histórica (trailing dividend yield) se basa en los dividendos reales pagados durante los últimos doce meses. Por el contrario, la rentabilidad por dividendo estimada (forward dividend yield) utiliza el importe del dividendo anunciado más recientemente, anualizado según la frecuencia de pago de la empresa, para estimar los pagos futuros.
Como ejemplo práctico, considere una empresa con un precio de acción de 20 dólares que paga un dividendo anual de 1 dólar por acción. Al dividir 1 dólar entre 20 dólares, se obtiene una rentabilidad por dividendo del 5 por ciento. Aunque una rentabilidad más alta puede resultar atractiva, los inversores deben ser cautelosos, ya que una rentabilidad muy elevada a veces puede indicar una caída en el precio de la acción o posibles problemas de sostenibilidad respecto a la capacidad de la empresa para mantener los pagos futuros.