El Fondo de Estabilización Económica y Social es un fondo soberano de inversión propiedad del gobierno de Chile. Establecido en 2007, sirve como un mecanismo financiero diseñado para proteger el presupuesto nacional de la volatilidad del ciclo económico global y de choques fiscales inesperados. El fondo fue creado mediante la fusión de recursos de estabilización previos, incluido el antiguo Fondo de Estabilización del Cobre, para garantizar la salud fiscal a largo plazo.
Este fondo opera como una reserva que proporciona al Gobierno Central una fuente adicional de financiamiento durante períodos de inestabilidad económica. Al acumular capital durante tiempos económicos favorables, el gobierno puede recurrir a estos recursos cuando se enfrenta a recesiones repentinas o eventos extraordinarios. Este enfoque ayuda a amortiguar el impacto de los choques externos, particularmente aquellos relacionados con las fluctuaciones en los precios del cobre, que históricamente dominan la economía chilena.
En la práctica, el fondo funciona bajo un estricto marco de responsabilidad fiscal. Cuando la economía tiene un buen desempeño y genera ingresos excedentes, se realizan contribuciones al fondo. Por el contrario, cuando el país enfrenta presión financiera o déficit de ingresos, el gobierno puede retirar capital para mantener el gasto público y estabilizar el ciclo económico interno. Esta gestión disciplinada de la riqueza derivada de los minerales permite al Estado mantener una política fiscal consistente a pesar de los riesgos inherentes de los mercados dependientes de las materias primas.