Un operador de piso (floor trader) es un miembro de una bolsa de valores o de materias primas que ejecuta operaciones exclusivamente para su propia cuenta mientras está físicamente presente en el piso de remates de la bolsa. A diferencia de los corredores de piso (floor brokers), que gestionan órdenes para clientes, estos individuos operan utilizando su propio capital. A menudo se les denomina proveedores de liquidez individuales o operadores competitivos registrados, ya que su actividad ayuda a reducir los diferenciales entre oferta y demanda (bid-ask spreads) y aporta liquidez al mercado.
Para operar en esta capacidad, los individuos deben someterse a un riguroso proceso de selección y cumplir con estrictas regulaciones de la bolsa, similares a las que rigen a los especialistas. Históricamente, estos operadores utilizaban el método de viva voz (open outcry) dentro del corro para ejecutar transacciones. Sin embargo, hoy en día el rol ha evolucionado significativamente a medida que muchas bolsas han hecho la transición a sistemas electrónicos, lo que hace que la presencia física tradicional en el corro sea cada vez más inusual.
Por ejemplo, un operador de piso podría identificar una discrepancia de precios en una materia prima específica y ejecutar una operación para capitalizar dicho movimiento. Aunque en su momento fueron las figuras icónicas vistas gritando órdenes en corros abarrotados, el auge de plataformas digitales más rápidas y económicas ha llevado a muchas bolsas a cerrar sus pisos físicos. En consecuencia, el futuro de esta profesión sigue siendo incierto a medida que la industria continúa favoreciendo la ejecución electrónica automatizada.