El método de frecuencia-severidad es una técnica actuarial utilizada por las compañías de seguros para pronosticar el número esperado de reclamaciones que recibirán durante un periodo de tiempo específico y el coste medio asociado a dichas reclamaciones. Mediante el análisis de datos históricos, las aseguradoras pueden estimar mejor sus obligaciones financieras futuras y establecer niveles de prima adecuados para sus asegurados.
Para aplicar este método, los actuarios analizan dos variables distintas. La frecuencia representa el número previsto de reclamaciones que se espera que ocurran durante un periodo determinado, mientras que la severidad se refiere al coste medio de cada reclamación individual. La aseguradora calcula el pago total esperado multiplicando el número proyectado de reclamaciones por el coste medio por reclamación. Este cálculo ayuda a la empresa a evaluar el perfil de riesgo de las pólizas que suscribe.
Por ejemplo, considere una compañía de seguros que evalúa una propiedad en una región propensa a huracanes. Si los datos históricos muestran que la zona experimenta un huracán al año con un alto potencial de destrucción total, el método de frecuencia-severidad revelaría un alto riesgo de reclamaciones frecuentes y costosas. En tal caso, la aseguradora podría determinar que el riesgo es demasiado elevado y optar por no suscribir una póliza para esa propiedad específica.