El equivalente en futuros es una métrica que representa el número específico de contratos de futuros necesarios para replicar el perfil de riesgo de una posición de opciones. Este concepto se aplica exclusivamente a las opciones cuyo activo subyacente es un contrato de futuros, como aquellas basadas en índices bursátiles, materias primas o divisas. Al calcular este valor, los operadores pueden determinar la cantidad exacta de futuros necesaria para compensar las deltas netas de sus posiciones de opciones existentes.
Para determinar el equivalente en futuros, un operador calcula la delta agregada asociada a su posición de opciones. Este valor es esencial para la cobertura basada en delta, ya que permite a un inversor comprar o vender el número adecuado de contratos de futuros para alcanzar un estado de neutralidad delta. Al equilibrar la posición de esta manera, el operador cubre eficazmente su exposición frente a los movimientos de precios del activo subyacente.
Por ejemplo, si un operador mantiene una posición de opciones con una delta agregada específica, utiliza el equivalente en futuros para identificar cuántos contratos de futuros debe negociar para neutralizar su riesgo. Este cálculo también se utiliza con frecuencia en sistemas de análisis de riesgo y en la determinación de márgenes basados en delta, donde las bolsas emplean la sensibilidad al precio de los futuros para establecer los requisitos de garantía o margen necesarios para la cuenta de un operador.