Una marca genérica se refiere a un producto de consumo que carece de un nombre, logotipo o campaña publicitaria ampliamente reconocidos. Estos productos están diseñados como sustitutos rentables de bienes de marca más costosos y se identifican principalmente por sus características básicas en lugar de una identidad corporativa específica. Se encuentran frecuentemente en las industrias alimentaria y farmacéutica, y suelen ganar popularidad durante las crisis económicas.
Estos productos mantienen precios más bajos al eliminar los altos costos asociados con el marketing y la creación de marcas premium. Los fabricantes suelen utilizar envases y etiquetas sencillos y minimalistas para reducir aún más los gastos. Aunque algunos consumidores perciben estos artículos como de menor calidad, generalmente son comparables a sus contrapartes de marca en términos de ingredientes, valor nutricional y eficacia general.
Por ejemplo, en el sector farmacéutico, un medicamento genérico puede introducirse en el mercado una vez que expira la patente de un medicamento de marca. Estas versiones genéricas pueden venderse con un descuento significativo, costando a veces entre un 80 y un 85 por ciento menos que el original. Al centrarse en los componentes esenciales del producto, las marcas genéricas ofrecen una alternativa funcional que permite a los consumidores ahorrar dinero sin sacrificar la utilidad principal del artículo.