La proporción áurea, también conocida como número áureo o razón áurea, es una relación matemática derivada de la sucesión de Fibonacci. Esta secuencia comienza con cero y uno, y cada número subsiguiente se calcula sumando los dos valores anteriores. A medida que la secuencia avanza, al dividir un número por su predecesor, el resultado se aproxima a 1,618.
En el contexto de los mercados financieros, los operadores utilizan esta proporción para derivar los niveles de extensión de Fibonacci. Al aplicar estas proporciones matemáticas a los gráficos de precios, los inversores intentan identificar posibles áreas de importancia donde una tendencia de precios podría revertirse o alcanzar un objetivo. La lógica es que, dado que estas proporciones aparecen con frecuencia en la naturaleza, también pueden influir en el comportamiento humano y en los movimientos del mercado.
Para utilizar esto en la práctica, un operador selecciona tres puntos específicos en un gráfico: el inicio de un movimiento de precios, el final de ese movimiento y la conclusión del retroceso subsiguiente. Al aplicar la proporción áurea a estos puntos, la herramienta proyecta niveles de precios futuros. Por ejemplo, si una acción completa un retroceso, estas extensiones calculadas pueden ayudar a estimar hasta dónde podría llegar la siguiente onda de precios antes de encontrar resistencia.