El modelo de crecimiento de Gordon es un método de valoración financiera utilizado para determinar el valor intrínseco de una acción bajo el supuesto de que una empresa pagará dividendos que crecerán a una tasa constante de forma indefinida. Como variante específica del modelo de descuento de dividendos, calcula el valor tomando una serie infinita de futuros pagos de dividendos y descontándolos a su valor presente utilizando una tasa de rendimiento requerida.
Para utilizar este modelo, un inversor debe identificar el dividendo esperado por acción, la tasa de rendimiento requerida y la tasa de crecimiento constante de dichos dividendos. Dado que el modelo asume que la empresa existirá para siempre y mantendrá una tasa de crecimiento estable, es más eficaz cuando se aplica a empresas maduras y estables que tienen un historial consistente de pago de dividendos. Por lo general, no es adecuado para acciones de crecimiento que reinvierten sus beneficios en lugar de distribuirlos entre los accionistas.
Por ejemplo, si una empresa paga actualmente un dividendo de 2 dólares por acción, espera que ese dividendo crezca un 3 por ciento anual y un inversor requiere un rendimiento del 7 por ciento, el modelo utiliza estas cifras para estimar el precio justo de la acción. Si bien la fórmula es sencilla y ayuda a comparar empresas de diferentes sectores, ignora factores ajenos a los dividendos, como la lealtad a la marca o las condiciones del mercado, y puede resultar poco fiable si la tasa de crecimiento de la empresa fluctúa debido a los ciclos económicos.