Una Green Card (tarjeta de residencia permanente) es un documento de identidad oficial emitido a inmigrantes que les otorga el estatus de residentes permanentes en los Estados Unidos. Sirve como una autorización a largo plazo para que los ciudadanos extranjeros vivan en cualquier parte del país, trabajen para cualquier empleador o establezcan sus propios negocios sin las restricciones asociadas habitualmente a las visas temporales de no inmigrante. Los titulares deben llevar esta documentación consigo en todo momento para evitar posibles multas o sanciones legales.
Para obtener este estatus, los solicitantes generalmente deben cumplir criterios estrictos, como tener familiares en los EE. UU., contar con un empleador estadounidense o poseer habilidades especializadas. Aunque la mayoría de las tarjetas no se pueden comprar, el programa EB-5 ofrece una vía para que los extranjeros obtengan la residencia mediante una inversión pasiva en una empresa estadounidense o un Centro Regional. Además, el gobierno lleva a cabo una lotería anual que otorga hasta 55,000 visas permanentes a personas de países elegibles.
Una vez emitida, la tarjeta debe renovarse cada diez años para seguir siendo válida. Mantener este estatus requiere el cumplimiento de las leyes de los EE. UU., ya que cometer delitos o pasar demasiado tiempo en el extranjero puede llevar a la revocación de la residencia. En los casos de solicitudes basadas en el matrimonio, el estatus también puede estar sujeto a revisión si el matrimonio termina en divorcio antes de que concluya el período condicional inicial de dos años.