El efecto Hawthorne es un fenómeno psicológico en el que los individuos modifican o mejoran su comportamiento simplemente porque son conscientes de que están siendo observados o evaluados. Este concepto sugiere que el acto de supervisar a los sujetos puede influir en el resultado de un experimento o estudio, lo que a menudo conduce a cambios temporales en el rendimiento o en los hábitos que podrían no ocurrir en condiciones normales y sin observación.
Este efecto se basa en la premisa de que las personas se sienten más motivadas o valoradas cuando reciben atención por parte de investigadores o de la dirección. Al participar en un estudio, los sujetos pueden sentir una sensación de importancia, lo que puede impulsarlos a trabajar más duro o a actuar de manera diferente a como lo harían en su entorno habitual. Debido a esto, el efecto se cita con frecuencia en la gestión de recursos humanos y en la investigación de ciencias sociales como un factor que puede sesgar los datos.
Por ejemplo, si una empresa introduce un nuevo sistema de seguimiento de la productividad, los empleados podrían aumentar su rendimiento no porque el sistema en sí sea eficiente, sino porque saben que su desempeño está siendo registrado. Aunque el efecto Hawthorne es un elemento básico en la literatura académica, su validez sigue siendo objeto de debate, y algunos académicos modernos argumentan que los experimentos originales tenían fallos y que el fenómeno podría no ser tan universal como se creía anteriormente.