La holocracia es un sistema de gestión descentralizado que sustituye las jerarquías tradicionales de arriba hacia abajo por una estructura de equipos autoorganizados. En lugar de depender de una cadena de mando estática, este modelo distribuye la autoridad por toda la organización, permitiendo que las personas operen con una autonomía significativa dentro de sus áreas de responsabilidad definidas.
En este sistema, los empleados no tienen cargos fijos. En su lugar, asumen múltiples roles fluidos, cada uno con un propósito, un dominio y un conjunto de responsabilidades específicos. Las personas están facultadas para tomar decisiones de forma independiente para cumplir con los objetivos de su rol, siempre que sus acciones se ajusten a las normas establecidas por la organización. Se celebran reuniones de gobernanza periódicas para abordar cuestiones operativas y perfeccionar estos roles según sea necesario.
La aplicación práctica de este modelo varía; empresas como Zappos lo han adoptado para ayudar a sus empleados a actuar con mayor rapidez ante los comentarios de los clientes. Sin embargo, la transición puede ser compleja. Algunas organizaciones han abandonado el sistema, argumentando que su estructura a veces dificultaba la productividad, y algunos empleados han optado por abandonar las empresas durante el proceso de implementación debido al cambio significativo en la cultura laboral.