El valor patrimonial de la vivienda (home equity) representa la parte de su propiedad que usted posee realmente, calculada como el valor de mercado actual de su vivienda menos cualquier saldo hipotecario pendiente u otros gravámenes. Esencialmente, mide su participación financiera en la propiedad, la cual puede fluctuar según los cambios en el mercado inmobiliario local o a medida que usted amortiza el capital de su hipoteca con el paso del tiempo.
Los propietarios pueden aprovechar este capital como garantía para obtener diversos productos financieros, como préstamos con garantía hipotecaria o líneas de crédito. Al utilizar la propiedad como garantía, los prestatarios pueden acceder a fondos con tasas de interés potencialmente más bajas en comparación con la deuda sin garantía. Los prestamistas suelen exigir una tasación profesional para determinar el valor de mercado actual antes de aprobar este tipo de acuerdos de financiación.
Por ejemplo, si usted compra una vivienda por 300.000 dólares con un pago inicial del 20 por ciento, comienza con 60.000 dólares de capital. Si más adelante amortiza 15.000 dólares del capital de su hipoteca mientras el valor de la vivienda se mantiene estable, su capital total aumenta a 75.000 dólares. Este valor acumulado sirve como un activo financiero al que puede recurrir para gastos importantes, como renovaciones del hogar o costos educativos.