La Ley Jumpstart Our Business Startups, conocida comúnmente como Ley JOBS, es una ley de los Estados Unidos promulgada en 2012 diseñada para estimular el crecimiento económico mediante la flexibilización de las regulaciones federales de valores para pequeñas empresas y startups. Al reducir la carga de los requisitos de información y divulgación, la legislación tiene como objetivo ayudar a los emprendedores a acceder al capital de manera más eficiente para lanzar o expandir sus operaciones.
Para lograr estos objetivos, la Ley modifica la forma en que las empresas pueden recaudar fondos del público. Permite que las empresas con menos de mil millones de dólares en ingresos anuales se beneficien de una supervisión regulatoria más relajada. Además, la ley permite a las empresas anunciar sus ofertas de valores de manera más amplia, lo cual estaba restringido anteriormente, y permite que los inversores minoristas participen en oportunidades de financiación que antes estaban limitadas exclusivamente a inversores acreditados.
Por ejemplo, una pequeña startup que busca crecer ahora puede utilizar plataformas de financiación colectiva (crowdfunding) para recaudar capital de un grupo más amplio de inversores comunes en lugar de depender únicamente de personas adineradas o patrocinadores institucionales. Si bien esto proporciona a las empresas un mayor acceso a la financiación, también cambia el panorama para los inversores, quienes deben equilibrar el potencial de apoyar nuevas empresas frente a los mayores riesgos asociados con la inversión en compañías en etapa inicial menos reguladas.