El Fondo Nacional de Kazajistán es un fondo soberano de inversión establecido en el año 2000 para gestionar la riqueza de los recursos naturales del país. Operado por el Banco Nacional de la República de Kazajistán, el fondo actúa como un mecanismo de estabilización diseñado para proteger la economía nacional de la volatilidad inherente a los precios mundiales de las materias primas de petróleo, gas y minerales.
El fondo opera mediante la recaudación de los excedentes de ingresos fiscales generados por la explotación de las reservas de petróleo, gas y minerales de la nación. Al acumular estos ingresos excedentes durante los periodos de precios altos de las materias primas, el gobierno pretende crear un colchón financiero que pueda utilizarse para mitigar los impactos económicos negativos de las caídas repentinas del mercado o de las fluctuaciones de los precios.
Como vehículo de inversión, el fondo posee una cartera diversificada de activos, que incluye cantidades significativas de oro y otros instrumentos financieros. Aunque desempeña un papel fundamental en la estrategia fiscal del país, la organización es conocida por su limitada transparencia, ya que no mantiene un sitio web público ni emite informes periódicos sobre su gobernanza específica, sus estrategias de inversión o sus tenencias actuales.