La Inversión con la Fórmula Mágica es una estrategia de inversión disciplinada y basada en reglas, diseñada para ayudar a los inversores particulares a identificar empresas infravaloradas y de alto rendimiento. Introducido por Joel Greenblatt en su libro de 2005, The Little Book That Beats the Market, este enfoque tiene como objetivo superar al mercado bursátil general centrándose en el principio fundamental de la inversión en valor: comprar buenas empresas a precios baratos.
La estrategia funciona mediante el uso de filtros cuantitativos para clasificar las acciones de gran capitalización basándose en dos métricas principales: el rendimiento de los beneficios y el retorno sobre el capital invertido. Al clasificar a las empresas según estos factores, la fórmula filtra sistemáticamente a las empresas más pequeñas y elimina la toma de decisiones emocional, permitiendo a los inversores centrarse en negocios que demuestran tanto rentabilidad como una valoración atractiva en relación con su valor de mercado.
Por ejemplo, un inversor que utilice este método buscaría empresas con altos retornos sobre el capital y altos rendimientos de beneficios, creando efectivamente una lista de posibles inversiones que cumplen criterios específicos de calidad y valor. Siguiendo este proceso metódico y no emocional, los inversores buscan obtener rendimientos anuales superiores en comparación con el índice S&P 500 a largo plazo.