Un gestor de dinero es un profesional o una firma financiera responsable de supervisar la cartera de valores de un inversor individual o institucional. Estos profesionales, a veces denominados gestores de activos o de inversiones, utilizan su experiencia para investigar, seleccionar y monitorear opciones de inversión con el fin de alinearlas con los objetivos financieros específicos de un cliente.
En la práctica, un gestor de dinero profesional opera bajo un deber fiduciario, lo que significa que está legal y éticamente obligado a actuar en todo momento en el mejor interés del cliente. Por lo general, reciben una remuneración mediante una comisión basada en un porcentaje del total de los activos bajo gestión, en lugar de a través de comisiones por transacción. Esta estructura alinea los incentivos del gestor con los del cliente, ya que ambas partes se benefician cuando la cartera crece.
Por ejemplo, un inversor podría contratar a un gestor de dinero para desarrollar una estrategia de inversión personalizada. El gestor se encargará entonces de la compra y venta diaria de valores, como acciones o bonos, para mantener la salud de la cartera. Alternativamente, el término también puede referirse a herramientas financieras digitales o aplicaciones móviles que permiten a los usuarios realizar un seguimiento de sus propios gastos, vincular cuentas bancarias y monitorear presupuestos en una ubicación centralizada.