Una aportación no electiva es un pago realizado por un empleador a la cuenta del plan de jubilación de un empleado, que se efectúa independientemente de si el empleado decide aportar sus propios fondos. A diferencia de las aportaciones equivalentes (matching contributions), que dependen de que el empleado reserve una parte de su salario, estas aportaciones son proporcionadas por el empleador como un beneficio independiente.
Estas aportaciones funcionan como una asignación automática de fondos basada en una fórmula determinada por el empleador, como un porcentaje fijo del salario anual del empleado. Debido a que el beneficio no está vinculado a las aportaciones personales, los empleados no necesitan realizar ninguna acción ni contribuir con su propio dinero para recibir estos fondos. Los empleadores tienen la discreción de establecer estos términos y pueden ajustarlos o modificarlos de acuerdo con los documentos específicos de su plan.
Por ejemplo, una empresa podría decidir aportar anualmente una cantidad equivalente al 3 por ciento del salario de cada empleado elegible a su plan de jubilación. En este escenario, un empleado que decida no realizar ninguna aportación personal al plan seguiría recibiendo la asignación completa del 3 por ciento por parte del empleador. Esta estructura sirve como una herramienta valiosa para que los empleadores incentiven la retención del personal mientras ayudan a los trabajadores a construir sus ahorros para la jubilación.