Un inversor de lotes impares (odd lotter) es un inversor minorista que adquiere valores en cantidades que no son múltiplos de 100 acciones. Mientras que los inversores profesionales o institucionales suelen operar en incrementos estándar conocidos como lotes redondos, los inversores individuales a menudo optan por comprar cantidades menores o irregulares para ajustarse a su presupuesto o a sus objetivos de inversión específicos. Dado que estas operaciones implican volúmenes más pequeños, a veces pueden conllevar costes de comisión más elevados en comparación con las transacciones de mayor tamaño.
En la práctica, un inversor de lotes impares opera realizando órdenes por cualquier número de acciones que quede fuera del bloque estándar de 100 acciones. Este enfoque permite a los particulares participar en el mercado bursátil incluso cuando el precio de un lote redondo completo supera su alcance financiero o excede su exposición deseada a una empresa en particular. Aunque estas operaciones se consideraban antiguamente indicadores del sentimiento minorista, el auge del trading algorítmico y de alta frecuencia ha cambiado significativamente el panorama de la participación en el mercado.
Históricamente, las acciones de estos inversores fueron la base de un concepto de análisis técnico llamado teoría de los lotes impares (odd lot theory). Esta teoría sugería que, dado que se percibía a los inversores de lotes impares como menos informados, se podría obtener beneficios tomando la posición contraria a sus operaciones. Sin embargo, esta teoría ha caído en desuso en las finanzas modernas, ya que la evidencia empírica no ha respaldado la idea de que estas operaciones sirvan sistemáticamente como señales contrarias fiables para el rendimiento del mercado.