Una acción con opciones es un valor de renta variable que cotiza en bolsa y que cumple con requisitos específicos del mercado, lo que permite la cotización y negociación de contratos de opciones derivados. No todas las empresas que cotizan en una bolsa de valores obtienen este estatus, ya que las bolsas exigen criterios estrictos para garantizar una profundidad de mercado y una liquidez suficientes para los productos derivados.
Para que una acción sea considerada "con opciones", la empresa debe cumplir varios puntos de referencia establecidos por las bolsas, como mantener un precio mínimo por acción, un número específico de acciones en circulación y una base amplia de accionistas únicos. Estos requisitos aseguran que el activo subyacente tenga suficiente volumen de negociación para respaldar un mercado de opciones funcional, lo que ayuda a prevenir una volatilidad excesiva y la manipulación dentro del espacio de los derivados.
Los inversores se benefician de las acciones con opciones porque proporcionan herramientas para la cobertura y la especulación. Si una acción permite opciones, es posible comprar opciones de compra (call) o de venta (put) para gestionar el riesgo o apalancar la posición. Por ejemplo, si usted mantiene una posición importante en una empresa volátil, podría comprar opciones de venta sobre su acción para protegerse contra una posible caída del precio, una estrategia que sería difícil o imposible de ejecutar si la acción no tuviera opciones cotizadas.