Un fondo de compromiso (pledge fund) es un vehículo de inversión especializado que permite a los inversores individuales elegir si desean participar o no en cada oportunidad de inversión específica presentada por el gestor del fondo. A diferencia de los fondos tradicionales de capital ciego (blind pool funds), donde el capital se compromete por adelantado para que el gestor lo despliegue a su discreción, un fondo de compromiso ofrece a los inversores la flexibilidad de revisar y aprobar cada proyecto antes de aportar su capital.
En la práctica, el gestor del fondo identifica posibles operaciones y las presenta a los inversores. Dado que los participantes tienen derecho a optar por participar o no en cualquier transacción determinada, la estructura requiere una gobernanza y una supervisión administrativa cuidadosas. Este modelo a menudo implica el uso de vehículos de propósito especial (SPV) separados para inversiones individuales, con el fin de garantizar que los pasivos estén debidamente segregados y que los términos específicos de cada operación estén claramente definidos para quienes decidan participar.
Por ejemplo, si un gestor se especializa en bienes raíces comerciales, podría presentar la adquisición de un edificio de oficinas específico a sus inversores. Un inversor al que le guste el proyecto puede comprometer capital específicamente para esa operación, mientras que otro inversor que prefiera evitar ese mercado o tipo de activo en particular puede declinar su participación. Este enfoque permite a los inversores mantener un mayor control sobre sus carteras y minimizar la exposición a proyectos que no se alinean con sus objetivos de inversión personales.