La teoría de las perspectivas es un marco de economía conductual que explica cómo los individuos toman decisiones cuando se enfrentan a la incertidumbre o al riesgo financiero. Desarrollada por Daniel Kahneman y Amos Tversky, la teoría postula que las personas no siempre actúan para maximizar su utilidad total. En cambio, evalúan los resultados potenciales basándose en cambios relativos en las ganancias o pérdidas en comparación con un punto de referencia, en lugar de considerar su riqueza absoluta.
Un componente central de esta teoría es la aversión a la pérdida, que sugiere que el dolor psicológico de perder una cantidad específica de dinero es significativamente mayor que el placer derivado de ganar la misma cantidad. Debido a esto, los individuos a menudo muestran un comportamiento de aversión al riesgo cuando perciben una oportunidad de ganancias, prefiriendo resultados seguros sobre los arriesgados. Por el contrario, cuando se enfrentan a posibles pérdidas, las personas a menudo se vuelven propensas al riesgo en un intento de evitar el resultado negativo por completo.
Para ver esto en la práctica, considere a un inversor que se siente peor por perder cien dólares de lo que se siente feliz por ganar cien dólares. Si este inversor mantiene una acción que ha disminuido en valor, podría mantener la posición perdedora durante demasiado tiempo, con la esperanza de evitar la materialización de una pérdida. Este comportamiento demuestra cómo el encuadre de una elección influye en la toma de decisiones, ya que el inversor prioriza evitar el dolor de una pérdida sobre el potencial de un resultado financiero diferente y más racional.