Una comisión de administración de préstamos (servicing fee) es un porcentaje del pago hipotecario del prestatario que se abona al administrador del préstamo como compensación por su gestión. Esta comisión cubre las tareas administrativas necesarias para el mantenimiento de la hipoteca, tales como el seguimiento de los registros de pago, la recaudación de las cuotas mensuales, la gestión de las cuentas de depósito en garantía (escrow) y el envío de los pagos de capital e intereses al titular del pagaré.
Estas comisiones suelen calcularse como una tasa anual que oscila entre el 0,25% y el 0,50% del saldo hipotecario pendiente. Por lo general, el administrador cobra esta compensación deduciendo la parte mensual de la comisión directamente del pago de intereses del prestatario antes de remitir los fondos restantes al inversor o al titular del pagaré. El importe específico de la comisión suele determinarse según los términos establecidos en el contrato de administración.
Por ejemplo, si una hipoteca tiene un saldo pendiente de 100.000 dólares y la comisión de administración anual es del 0,25%, el administrador tiene derecho a un pago mensual de aproximadamente 20,83 dólares. Esta cantidad se retiene del pago del prestatario antes de que el resto de los fondos se transfieran a la entidad propietaria del préstamo.