El ratio de interés corto, a menudo denominado "días para cubrir" (days to cover), es una métrica financiera utilizada para estimar el tiempo que tardarían los vendedores en corto en recomprar todas las acciones actualmente vendidas en corto en el mercado abierto. Sirve como indicador del sentimiento del mercado al comparar el volumen total de acciones vendidas en corto frente al volumen promedio diario de negociación de ese valor específico.
Para calcular este ratio, se divide el número total de acciones actualmente vendidas en corto por el volumen promedio diario de negociación de la acción. Aunque está estrechamente relacionado con el interés corto, que simplemente contabiliza el número total de acciones vendidas en corto, el ratio proporciona un contexto adicional al tener en cuenta la liquidez de la acción. Un ratio más alto sugiere que los vendedores en corto podrían tardar más tiempo en cerrar sus posiciones, lo que a veces puede señalar una posible volatilidad.
Por ejemplo, si una empresa tiene 2 millones de acciones vendidas en corto y un volumen promedio diario de negociación de 500.000 acciones, el ratio de interés corto sería de cuatro. Esto indica que, teóricamente, se necesitarían cuatro días de actividad bursátil para que todos los vendedores en corto cubrieran sus posiciones. Los inversores deben tener en cuenta que este ratio puede fluctuar debido a cambios tanto en el número de acciones vendidas en corto como en el volumen promedio diario de negociación, lo que significa que debe analizarse junto con otros datos del mercado.