Una media móvil simple es un indicador técnico utilizado para calcular el precio promedio de un activo durante un número específico de períodos de tiempo. Por lo general, se obtiene tomando los precios de cierre de un valor, sumándolos y dividiendo ese total por el número de días en el marco temporal elegido. Al suavizar la volatilidad de los precios a corto plazo, esta herramienta ayuda a los inversores a identificar la dirección subyacente de una tendencia del mercado.
Para determinar la tendencia, los operadores observan la dirección de la línea de la media móvil. Si la línea tiene una pendiente ascendente, sugiere que el precio del activo está aumentando en general, mientras que una pendiente descendente indica una tendencia de precios a la baja. Debido a que el cálculo asigna un peso igual a cada punto de datos dentro del período seleccionado, proporciona una visión consistente del historial de precios que es menos sensible a picos repentinos y temporales que otros indicadores ponderados.
Por ejemplo, para calcular una media móvil simple de 15 días, se suman los precios de cierre de los últimos 15 días y se divide por 15. A medida que concluye cada nuevo día de negociación, el precio más antiguo se elimina del cálculo y se añade el precio de cierre más reciente. Este proceso de actualización continua crea una línea móvil en un gráfico, lo que permite a los inversores visualizar mejor si es probable que una tendencia alcista o bajista continúe o se revierta.