Un sushi bond es un tipo de instrumento de deuda internacional emitido por una empresa japonesa en un mercado fuera de Japón. Estos bonos están denominados en una moneda distinta al yen japonés, siendo el dólar estadounidense la opción más común. A pesar de emitirse en el extranjero, estos valores están dirigidos principalmente a inversores institucionales japoneses, quienes son sus principales compradores.
Estos bonos funcionan como una forma de arbitraje regulatorio. Debido a que se clasifican como valores extranjeros, no computan para los límites regulatorios específicos impuestos a las instituciones japonesas respecto a sus tenencias de activos extranjeros. Esto permite a los inversores japoneses diversificar sus carteras en divisas extranjeras eludiendo ciertas restricciones de inversión nacionales.
Las empresas japonesas emiten estos bonos para obtener financiación a bajo coste, refinanciar pasivos existentes en moneda extranjera o capitalizar oportunidades de inversión específicas. El atractivo de estos instrumentos tanto para el emisor como para el comprador está fuertemente influenciado por los tipos de cambio vigentes, volviéndose a menudo más deseables cuando el yen está débil.