Un compromiso de refinanciación (take-out commitment) es una garantía formal por escrito proporcionada por un prestamista para suministrar financiación permanente para un proyecto en una fecha futura específica. Este acuerdo está diseñado para sustituir un préstamo a corto plazo existente, como un préstamo de construcción, una vez que el proyecto subyacente ha alcanzado una etapa predeterminada de finalización o está totalmente terminado.
En la práctica, este acuerdo es muy común en el desarrollo de bienes raíces comerciales. Los prestamistas a corto plazo a menudo exigen que un promotor obtenga un compromiso de refinanciación de un prestamista permanente antes de aceptar financiar la fase inicial de construcción. Este proceso mitiga el riesgo para el prestamista a corto plazo al garantizar que ya existe una fuente de capital a largo plazo para liquidar la deuda inicial una vez que el edificio esté listo para su ocupación.
Por ejemplo, un promotor que construye un nuevo complejo de oficinas podría obtener un préstamo de construcción para cubrir los costes de mano de obra y materiales. Debido a que los proyectos de construcción se enfrentan a riesgos como huelgas laborales o retrasos medioambientales, el prestamista de construcción quiere asegurarse de que el proyecto no será abandonado. Al obtener un compromiso de refinanciación de un prestamista hipotecario permanente, el promotor garantiza que la deuda a corto plazo será liquidada, proporcionando seguridad a todas las partes involucradas en la cadena de financiación.