La Ley de Reforma Fiscal de 1993, también conocida como Ley Ómnibus de Reconciliación Presupuestaria de 1993, fue una ley federal promulgada por el 103.º Congreso y firmada por el presidente Bill Clinton. Su objetivo principal era reducir el déficit federal mediante la implementación de una combinación de aumentos de impuestos y recortes en el gasto público. Esta legislación representó un cambio significativo en la política fiscal, con el fin de estabilizar la economía nacional y lograr un presupuesto equilibrado.
Para alcanzar estos objetivos fiscales, la ley introdujo cambios sustanciales en el código tributario tanto para individuos como para empresas. Estableció tramos impositivos marginales más altos, del 36% y el 39.6%, para los contribuyentes de altos ingresos y eliminó el límite previo a los impuestos de Medicare. Además, la ley aumentó los impuestos corporativos y los impuestos a los combustibles, al tiempo que ajustó las normas para las deducciones empresariales, como limitar las deducciones por comidas de negocios al 50% y eliminar las deducciones por gastos de entretenimiento.
El impacto de estas medidas fue profundo, contribuyendo a un aumento notable en la recaudación fiscal federal. Para 1998, el gobierno federal logró con éxito su primer superávit presupuestario desde 1969. Más allá de la reducción del déficit, la ley incluyó disposiciones específicas para apoyar la educación, las pequeñas empresas y las iniciativas energéticas, como las exclusiones fiscales para la asistencia educativa proporcionada por el empleador, lo que demuestra el amplio alcance de la legislación.