Un plan de pago a plazo es un acuerdo financiero específico que permite a un prestatario recibir pagos mensuales iguales contra el valor del capital de su vivienda durante una duración predeterminada. Esta opción está asociada principalmente a las hipotecas inversas, donde el propietario accede a la riqueza de su propiedad sin necesidad de vender la vivienda ni realizar pagos inmediatos.
Bajo esta estructura, el prestatario recibe fondos durante un número fijo de años en lugar de durante toda su residencia. Debido a que la tasa de interés es ajustable, el costo del préstamo fluctúa en función de las condiciones del mercado. Los intereses se acumulan sobre los pagos a medida que se emiten al propietario, lo que aumenta el saldo total del préstamo con el tiempo.
Por ejemplo, un propietario podría elegir un plan de pago a plazo si tiene un objetivo financiero específico, como financiar una renovación de vivienda de varios años o cubrir una brecha de ingresos hasta que comience a recibir una pensión. Una vez que expira el plazo acordado, los desembolsos mensuales cesan por completo, lo que distingue a este plan de un plan de tenencia que continúa mientras el prestatario viva en la vivienda.