La Facilidad de préstamo de valores a plazo (Term Securities Lending Facility) fue un programa establecido por la Reserva Federal de los Estados Unidos en marzo de 2008 para abordar las presiones de liquidez en los mercados de crédito. Funcionaba como una facilidad de préstamo semanal que permitía a los operadores principales (primary dealers) tomar prestados valores del Tesoro de los EE. UU. de alta liquidez por un plazo de 28 días. Al proporcionar estos activos seguros, la Reserva Federal buscaba estabilizar los mercados financieros durante períodos de estrés económico significativo.
Para participar en la facilidad, los operadores principales debían pignorar garantías elegibles a la Reserva Federal. Estas garantías incluían una variedad de activos, tales como valores corporativos con grado de inversión, bonos municipales y valores respaldados por hipotecas que no estuvieran bajo revisión para una rebaja de calificación crediticia. El programa permitía efectivamente a los operadores intercambiar sus tenencias menos líquidas o más riesgosas por valores del Tesoro más seguros, los cuales eran más fáciles de negociar o utilizar como garantía en otras transacciones financieras.
Por ejemplo, si un operador principal poseía valores respaldados por hipotecas pero necesitaba activos más líquidos para satisfacer las demandas del mercado, podía utilizar la facilidad para intercambiar dichos valores por bonos del Tesoro durante un mes. Este proceso ayudó a garantizar que los mercados de crédito continuaran funcionando sin problemas al aumentar la disponibilidad de garantías de alta calidad. La Reserva Federal también introdujo un programa de opciones que permitía a los operadores asegurar el derecho a tomar prestados estos valores del Tesoro en fechas futuras específicas.