En economía, un valle representa el punto de inflexión más bajo de un ciclo económico. Marca la fase de transición en la que termina un periodo de contracción económica y la economía comienza a desplazarse hacia la recuperación y la expansión. Este punto señala el fondo del ciclo antes de que se reanude el crecimiento.
Durante esta fase, la economía suele experimentar condiciones difíciles, incluyendo tasas de desempleo más altas, despidos generalizados y una disminución en las ventas o ganancias de las empresas. La disponibilidad de crédito a menudo se restringe, lo que dificulta que las empresas y los consumidores obtengan préstamos. Estos indicadores reflejan la profundidad del periodo recesivo precedente.
Debido a que los datos económicos suelen ser volátiles, el valle real generalmente solo puede identificarse en retrospectiva, una vez que la economía ha entrado claramente en una nueva fase de crecimiento. Una vez superado el valle, el ciclo pasa a la recuperación, caracterizada por un aumento en la producción, mejores cifras de empleo y un retorno gradual a la expansión económica.