El indicador Vortex es una herramienta de análisis técnico diseñada para identificar el inicio de una nueva tendencia y confirmar la dirección de los movimientos existentes en el mercado. Consiste en dos líneas distintas, conocidas como VI+ y VI-, que normalmente se representan debajo de un gráfico de precios para ayudar a los operadores a visualizar el cambio en el impulso. Al analizar la relación entre estas dos líneas, los inversores pueden detectar mejor posibles reversiones de tendencia en el mercado.
Este indicador funciona calculando el rango verdadero y el movimiento de los precios durante un número específico de periodos. La línea VI+ representa el movimiento alcista, mientras que la línea VI- representa el movimiento bajista. Estos valores se derivan de la relación entre los máximos, mínimos y precios de cierre anteriores. Cuando estas líneas se grafican, proporcionan una representación visual clara de si la presión compradora o vendedora domina actualmente el activo.
En la práctica, los operadores suelen buscar cruces entre las líneas VI+ y VI- para señalar un cambio de tendencia. Por ejemplo, cuando la línea VI+ cruza por encima de la línea VI-, puede sugerir el comienzo de una tendencia alcista. Debido a que el indicador a veces puede producir señales falsas durante periodos de acción de precio volátil, muchos inversores optan por aumentar el número de periodos utilizados en el cálculo para suavizar los datos y mejorar la fiabilidad de las señales.