La esperada subida de tipos, junto con el mensaje restrictivo, llevó al USD a un máximo de siete semanas; el oro cayó por debajo de la zona de los 4.260 $ antes de iniciar una recuperación hacia los 4.360 $; el EURUSD retrocedió a 1.14600 tras la decisión de la Fed y ahora se sitúa cerca de 1.14800; frente a los activos mencionados, la respuesta de Bitcoin ha sido notablemente moderada, manteniéndose el BTC dentro de su estructura anterior.
- La Fed no tuvo más remedio que seguir al mercado y subir los tipos. Desde el punto de vista técnico, no se da por sentado que el billete verde vaya a continuar con la tendencia alcista.
- El rebote del oro fue espectacular, y el nivel de los 4.365 $ se convirtió en la primera prueba seria para comprobar si los compradores pueden transformar un rebote técnico en una recuperación más amplia.
- La atención en el EURUSD se centra ahora en la lectura de inflación de agosto de la eurozona que se publica hoy.
- La decisión de ayer de la Fed ha resultado hasta ahora insuficiente para sacar a Bitcoin de su rango de consolidación establecido.
Panorama de FX
Foco de atención de hoy:
XAUUSD
Por otro lado, el oro recuperó parte de sus pérdidas a medida que el reciente repunte del petróleo perdía impulso. ¿Mantendrá su recuperación a pesar de que el mercado sigue descontando la perspectiva de un mayor endurecimiento monetario?
EURUSD
A diferencia del oro, el euro ha mostrado hasta ahora muy poca capacidad para absorber el impacto de ayer, y unos datos sólidos del IPC podrían impulsar el movimiento alcista del par.
BTC
Si ni siquiera una Fed de tono restrictivo pudo sacar al BTC de su rango, el mercado debería interpretar este caso como una acumulación previa a un movimiento al alza o como una pausa antes de una reacción tardía a la baja.
Sentimiento del mercado
Ayer la Fed dio una dirección al mercado, pero no confirmó que el movimiento pudiera sostenerse. La sesión de hoy trae consigo otras dos posibles fuentes de volatilidad: las cifras de inflación de la eurozona y la decisión sobre los tipos del Banco de Inglaterra, donde la atención se centrará menos en el mantenimiento de tipos ampliamente esperado y más en cómo aborda el Banco las renovadas presiones inflacionarias.

